FRIVOLIZAR ES ESTO (extracto de una web)
Al Gore ganó el domingo pasado una estatuilla dorada en la ceremonia de los Óscares, y muy probablemente, en octubre lo veremos también haciéndose con el Nóbel de la Paz por su contribución a la ecología mundial. Pero ojo: que del plato a la boca, se cae la sopa; todavía queda camino por andar, y parece que "verdades incómodas" hay más de una.
Ya sabemos que “en la guerra y en el amor, todo se vale”, quizá por eso esta misma semana, el Tennessee Center for Policy Research, ha hecho públicas las facturas que paga el ex vicepresidente estadounidense por la electricidad de su casa: 30 mil dólares… ¡por mes!, es decir, 20 veces más que lo que paga el promedio en Estados Unidos, por el mismo concepto.
Cierto, este centro de estudios, que se dice promotor del libre mercado, está en realidad bastante alineado con la política republicana en cuestiones energéticas; efectivamente, se trata de un lobby derechista, y eso podría hacer dudosa, si no la información, al menos sí sus intenciones.
Pero entre verdad y verdad, se asoma la incomodidad, pues si la casa de Al Gore tiene 20 habitaciones, 8 baños, una piscina, y una casa alterna para visitantes, no resulta del todo increíble que pague esas facturas de gas y electricidad.
De hecho, la información no fue precisamente desmentida por Kalee Kraider, la portavoz de la familia, quien aseguró a la agencia española EFE, que lo que busca el ex vicepresidente de EU “es que cada individuo y cada familia, disminuya sus propios consumos energéticos, (la denominada huella de carbono), algo que los Gore ya están haciendo, al adquirir gran parte de su energía a través de fuentes renovables como el sol y el viento”, para su casa de Nashville, de 930 metros cuadrados.
Y debe ser cierto, pues recordemos que Gore, es uno de los fundadores de Generation Investment Management, una firma que invierte -entre otros- en proyectos solares y eólicos que reducen el consumo de energía alrededor del mundo.
De momento y sin duda, lo que queda “dañada” es la capacidad de coherencia del “hombre verde”.
Y no es poco, pues me parece a mí que precisamente la coherencia y la congruencia, (entre lo que se piensa, se dice y se hace) es uno de los temas fundamentales en cuestiones de Responsabilidad Social (empresarial o no).
Pero aceptémoslo: la teoría de la conspiración (por desgracia) siempre tiene cabida, pues “coincidentemente” también esta misma semana, la (muy derechista) cadena de televisión Fox, sacó a la luz una “investigación” en la que cuestionaba el uso (y abuso) de aviones privados por parte de Gore en el 2000… ¡menos mal! Fox de pronto se preocupa por la ecología, y quizás –aunque sea de forma indirecta- gracias a Gore.
Pueden tratarse de golpes bajos para un hombre que ha ganado notoriedad y aceptación mundial en medida inversamente proporcional a la de George W. Bush; un hombre que sin ser uno de los candidatos oficiales para las próximas elecciones en Estados Unidos, ya suena entre “los favoritos” de los demócratas, (según publicaba este domingo una encuesta del diario Los Ángeles Times); y un hombre con una trayectoria de activismo ecológico, de por lo menos dos décadas.