Cada día me sorprende más el curioso microclima que tiene San Isidro, sobre todo en lo que respecta al viento.
Resulta que sólo abren Salencias porque el viento impide abrir el resto de remontes, o sea, principalmente las sillas de Cebolledo y Riopinos que darían acceso a los telesquís de Requejines.
Sin embargo, Fuentes de Invierno está abierta en su totalidad, y eso que la silla la Llomba llega a la misma altura que la I de cebolledo y la de Riopinos, está en línea recta a 200 o 300 m. de éstas y con la llegada igual de expuesta al viento.
Y así cada vez que sopla el viento.