Creo que vivimos en un país libre donde todos tenemos derecho a tener nuestra propia opinión, y ésta no tiene por qué coincidir con la del vecino. Hay quien está de acuerdo con que abran y hay quien no está de acuerdo, y ha dado poderosas razones para no estar de acuerdo. Parece que aquí hay que estar de acuerdo con lo que dicen determinadas personas, porque sino ya vienen los insultos y las broncas. No se cuál es el problema para decir que unas veces porque no abren y otras porque abren. Los que se quejaban de que no abrían ahora no se quejan. Y los que decían que no estaba para abrir, siguen diciendo que no está para abrir. ¿Dónde está la contradicción? ¿Qué pasa, que hay que comulgar con ruedas de molino, para que algunos usuarios no se mosqueen?
Ya sabemos que han trabajado mucho esta semana, incluso transportando camiones de nieve desde el aparcamiento hasta los remontes. Ya sabemos que han estado fabricando nieve cuando han podico. Ya sabemos que la han extendido lo mejor que han sabido. Pero si a pesar de ese gran esfuerzo no está para abrir pues no está para abrir. Es como si se pusieran a trabajar a toda pastilla en las vías del AVE, para terminarlo determinado día, pero en alguna zona los raíles están torcidos. ¿Sería razonable que pusieran el trene en marcha, por el hecho de que habían trabajado mucho?.
Sólo hay nieve en una especie de pasillo donde están los cañones. Los exteriores de ese pasillo los conocemos todos, y están formados en gran parte por grandes piedras. ¿Quién será responsable si se sale alguien y se mata contra una de esas piedras,? ¿O si queda parapléjico? Quiero recordar aquí que en Baqueira Berte, hace unos años, una persona les denunció porque quedó parapléjico a causa de un accidente, debido al mal estado de la pista por un exceso de hielo. Y también quiero recordar que la estación fue condenada por imprudencia temeraria, por abrir sin haber condiciones adecuadas para ello. Y más de uno en este Foro piensa que en San Isidro se da ahora una situación parecida, no por el hielo sino por la escasez de nieve, y sobre todo por la avalancha que se prevee para el fin de semana. Si el fin no justifica los medios, el acumular un determinado número de días de apertura no justifica las prisas en abrir, cuando no hay condiciones. Y los que pensamos eso lo decimos, y lo seguiremos diciendo, sin importarnos si gusta o deja de gustar a determinadas personas.