La verdad es que llamar a eso camping es hacer un ejercicio de optimismo. Tenéis razón en todas las quejas expresadas, salvo en lo de los avances, ya que el responsable del camping no tiene ninguna obligación de quitarles la nieve.
Tengo amigos con caravana en ese camping, y yo mismo pasé varias noches en él, hace unos años y me pareció sencillamente deleznable. De hecho no volví más a pernoctar allí. Un ejemplo de lo que es el camping eran los baños, que más bien parecían cochiqueras, sucios y desastrados, como si el servicio de limpieza llevara un mes de huelga. No creo que cumpla ninguna normativa, pues el tamaño de las parcelas no es el reglamenteario, la distancia entre elementos de acampada es irrisoria, el número de mobilhomes excede de los permitidos, según el número de plazas (por este motivo obligaron a quitarlos en el camping Bellavista), y un sinfin de irregularidades que ya deberían de baers dado pie a su calusura desde hace mucho tiempo, hasta que se subsanen las deficiencias. Teóricamente los inspectores han de visitar las campings cada x tiempo, y yo me pregunto si al camping de La Braña envían algún inspector de la ONCE, para que no vea lo que allí pasa. Claro que ya dice el refrán que quien tiene padrinos se bautiza, y en este caso sospecho que deben de tenerlos muy gordos, ya desde su apertura, porque nunca debió de permitirse la apertura de un camping situado debajo de una línea de alta tensión, como sucedía hasta no hace demasiados años. Y aunque so resulte increíble a los que lo conocéis, a ese camping le dieron un premio hace años, como mejor camping de alta montaña. No quiero ni imaginarme como serán los otros con los que lo compararon. Claro que a lo mejor el premio se lo dieron sus amigos del Principado.
Otra de las irregularidades es que el año pasado, cuando la nevadona, había gente ajena a los acampados, que pasaba al camping por encima de la nieve, desde el camino de la urbanización, paseándose por encima de las caravanas, con esquíes, con trineos o a pie, sin que los responsables lo impidieran, y eso si que es obligación suya. No me extraña que a alguno le hubieran roto la claraboya. Y esto último no lo digo por oídas, porque fue algo que yo presencié personalmente. La verdad es que no se cómo aguantási allí, aunque supongo que será porque no hay otro en el puerto. Yo elegí instalarme unos kilómetros más allá, y evitar esos problemas.