El otro día estaba en la percha de Cebolledo, y delante de mí había dos chavales. Coge el primero la percha y se cae, va el segundo y también se cae. El remontero (uno de los más mayores) no dijo ni mú, es más, se puso a ayudar al que se había caído más cerca de la salida. Tampoco había ningún problema, porque no éramos ni diez a la cola.
En eso del medio de la pista viene corriendo y gritando un pistero, de tal forma que yo pensé que pasaba algo. El capullo de él venía fuera de sí, gritándole al chaval !!!A LA PRÓXIMA TE VAS A A LA SILLA!!!. Así, textual, amenazando al pobre chaval. Total que en ese momento ya había cogido de nuevo la percha y esta vez subió delante de mí todo el trayecto sin ningún problema.
Yo según cogía la percha me quedé mirándole con la mayor cara de desprecio que supe poner. La verdad que tenía que haberle dicho algo, pero al final opté por callar.
Otro día también delante de mí, en la silla de 4 se le traba a uno el torno. Viene el pistero después de mucho llamar, comprueba que el forfait debería abrir y no abre, y no se le ocurre otra cosa que decirle al tío que se vaya a la taquilla a que se lo cambien. El tío le debió poner tal cara, que al pistero se le conectó la única neurona que tiene en ese momento, lo pensó mejor y le dijo: mejor pasa ahora por encima, y en la próxima bajada te cambió el forfait, y se puso a llamar a la taquilla por el walki. Por lo menos en esta ocasión lo hizo bien, pero también porque era una persona adulta, qeu si llega a ser un guaje, ya lo veía yo ir pa la taquilla y perder media hora.