Os pongo esto que a escrito un amigo que explica bastante bien lo sucedido.
Hoy jueves 12 de marzo hemos asistido a un motín de esquiadores en San Isidro, en el telesilla de Riopino. Como espectador de primera fila me he animado a escribir estas líneas para que el acto heróico de unos pocos esquiadores no quede en el olvido para que la actuación de la Dirección de la Estación no quede impune en el tiempo y para que todos sepais de las injusticias allí acontecidas, alrededor de la una de la tarde.
Los hechos comienzan cuando la cola para coger el telesilla de Riopino va en aumento debido a que el telesquí de la zona estaba fuera de servicio sin razón alguna aparente. Tocaba esperar más de 15 minutos en fila, un día de semana tranquilo, lejos del bullicio y de las colas más o menos normales a que estamos acostumbrados los fines de semana. Numerosas voces de esquiadores se alzaron en protesta, pidiendo la apertura del telesquí para descongestionar la cola que minuto a minuto crecía cada vez más bajo un sol abrasador. Los gritos “¡Abrid la percha!” y “¡Pagamos un forfait para disfrutar de todas las instalaciones abiertas!” se hacían cada vez más populares entre el más del centenar de esquiadores que esperaban en la fila. Ante el caso omiso de los operarios y de la Dirección de la Estación, un grupo de valientes esquiadores decidieron tomarse la justicia por su cuenta, hartos de protestar numerosas veces por las condiciones técnicas de la estación y los remontes fuera de servicio y hartos de obtener un silencio por respuesta. Paralizaron la silla en señal de protesta, lo que secundaron un buen número de esquiadores, entre los que me cuento, que estábamos allí presentes. Quisiera dejar claro desde un principio que durante la hora que duró el amotinamiento, los esquiadores amotinados fueron respetuosos con aquellos que decidieron coger el remonte mecánico, no impidiéndoles en ningún momento el acceso al telesilla. Los abucheos y silvidos hacia los operarios crecían por momentos a la par que las voces de apoyo hacia los esquiadores amotinados. Y es que la causa lo merecía: basta ya de tanta injusticia, de tantas pistas mal pisadas, de remontes que no funcionan y no se sabe por qué…. Basta ya de menoscabar el derecho a practicar el esquí de forma digna, con todos los medios por los que pagamos funcionando al 100%. Basta ya! Por una estación de calidad, por un esquí de dignidad!
Y llegó la Guardia Civil, primero un agente y minutos más tarde su compañero, en un intento de sofocar la rebelión a bordo y establecer el orden público, que según ellos se había violado con el acto de amotinamiento. Las quejas no paraban de cesar, se exigía la presencia de la Dirección de la Estación, que dicho sea de paso, no apareció en ningún momento del suceso. En tono amenzante con una demanda por desorden público a todos los que allí estábamos secundando la protesta, que no estábamos ni más ni menos que exigiendo el ejercicio pleno de nuestros derechos como esquiadores a disfrutar de una estación abierta de forma íntegra como se publicita en la página web de la misma y por la que pagamos nuestro forfait. Media hora más tarde se decidió realizar una reclamación conjunta, realizada por unos cuantos usuarios que nos desplacemos hasta la Oficina de Salencias para interponer nuestra reclamación.
Reclamación de la que esperamos si no una respuesta sí un cambio de actitud por parte de los responsables de la Estación y de la Diputación de León para que no vuelva a suceder este tipo de sucesos, asegurando una práctica del esquí plena y disfrutando de todos los medios técnicos y materiales de la Estación de San Isidro.