Siegmund, lo que tú dices puede sonar a música celestial para la gente de la zona, pero nada más lejos de la realidad. Ese modelo de desarrollo puede valer para una pequeña ciudad, que puede ver aumentados sus servicios, pero no es extrapolable a Lillo, y su entorno. Se han construído apartamenteos a los que nadie va; no hay más servicios porque no hay demanda; los apartamentos no se han construído porque haya una demanda de ellos, sino que se han construído para ofertarlos, que es distinto. El resultado es el actual, con un montón de ellos por vender, y un montón de tierras removidas sin perspectiva de construcción. No se han abierto más farmacias porque seguimos con la misma, que tiene un horario muy suigéneris, ya que ni abre los sábados. No se construyen más hoteles porque los actuales casi ni cubren gastos; sí que se han abierto más bares, que no tienen más demanda, sino que han de repartirse el escaso pastel que había. Quienes van a Lillo sólo cuando hay una buena nevada pueden creerse que aquello es un boom, pero es una impresión falsa. Quienes vamos casi todos los fines de semana del año conocemos la realidad. ¿De qué sirven tropecientos apartamentos si nadi va a ellos? ¿qué vida pueden dar al pueblo viviendas vacías? En Cofiñal han construído bloques de apartamentos que teóricamente supondrían un aumento de la población en torno al 25%, sin embargo no ves a nadie por la calle, salvo los vecinos de toda la vida. En Lillo igual, salvando 3 semanas de julio-agosto, que acuden los emigrados a Madrid y Sevilla, el resto del tiempo no hay nadie de fuera, salvo algún dominguero o visitante ocasional. ¿Eso es dar vida a un pueblo? Desde luego que no, eso no da vida, ni perspectivas de futuro a los jóvenes del lugar, que a todo lo más que pueden aspirar es a conseguir un trabajo, a tiempo parcial, en la Estación de Esquí. Nada de lo que se ha construído proporciona un sólo empleo fijo, y en las tareas de construcción hay empleada más gente extranjera que del Concejo. Los únicos empleos son autónomos que han puesto una tiendina de alquiler, o un pequeño bar, pero pensando más en los visitantes de día que en los compradores de apartamentos. El turismo de nieve es muy estacional, y depende en exceso de la climatología. Se han cosntruído muchos apartamentos, pero pregúntale a los hosteleros locales qué tal les fue el invierno pasado, y te dirán que algunos no cubrieron ni los gastos, al no haber nieve. ¿Dónde está ese beneficio, y esa inyección económica que debería de aportar es que llamais progreso? Daros un paseo este fin de semana y vereis que estamos los de siempre. Entras en El Tropezón y sólo verás a 4 del pueblo. Entras en el Ruta del Porma y casi lo mismo, o algunos de paso a la hora de comer. ¿Dónde están los compradores de apartamentos? Qui lo sa.