Para nada plasta. Todo lo contrario. Deberíamos dedicar más tiempo a debatir sobre estos temas, que creo, son de bastante importancia para todos, viendo como, poco a poco la sociedad se va transformando en menos solidaria, menos tolerante, menos comunicativa, más agresiva....etc., etc.
Criticamos en infinidad de ocasiones, como culturas, supuestamente más "avanzadas" que la nuestra (vease EEUU, Inglaterra...) pecan de esa falta de solidaridad en las calles. Ante un atraco, un accidente....los viandantes, pasan de largo sin pararse a ayudar. A mi me parece espantoso, pero si nos damos cuenta, poco a poco, nuestra sociedad, va hacia esos modelos. ¿Estamos a tiempo de rectificar? Yo apostaría por el SI, si no fuera, por que la disciplina se entiende o se quiere hacer entender, como algo arraigado en el pasado. En "viejos tiempos" que no queremos recordar, empezando por algunos de nuestros políticos. Solo hay que fijarse en la prensa de cada día. Los terroristas pasean por las calles, al amparo de la justicia. Pobrecito, está malito y hay que ser buenos con él. Los profesores y alumnos, son agredidos en las aulas, pero al chichillo agresor hay que tratarlo con muuuuucho, muuucho respeto no se vaya a traumatizar, si le aplicamos un castigo, Y nada más lejos de la realidad. Sin disciplina, orden, solidaridad, entrega.....no hay valores. Pero si os fijáis, todas esas "modalidades" antes mencionadas, son las que se aprende, principalmente en el deporte. Por eso es tan importante, que los niños, practiquen deportes, sobre todo de grupo, baloncesto, fútbol, balonmano...etc. o aunque sean individuales, formen parte de un equipo, donde todos tienen su función y su importancia, sin situarse por encima de los demás. Es la forma más bonita y provechosa de inculcar disciplina.
Intentémoslo con nuestros hijos, a ver si todavía estamos a tiempo de recuperar esta sociedad, que se ha saltado ya, varias generaciones en blanco. Inculquémosles, el amor a la naturaleza y a los animales, a la sencillez como bien dice jariovol, el valor de la amistad, el respeto a los mayores y al prójimo.
Quizás todavía lleguemos a tiempo.