Yo también la primera vez que lo vi, fué en Sierra Nevada hace ya un montón de años y aluciné.
Es más, aquel año habíamos cogido un cursillo, con Paco Benavente, que es un demostrador de la escuela, de lo más cañero y hasta el 3º o 4º día no descubrimos, que en nuestro grupo, había un invidente. Nos dimos cuenta, por que siempre iba detrás de él, y le dirigía con la voz. Tenía muy limitada la visión, no era ciego total, por eso cuando estabas a su lado, no te dabas cuenta.
Casi nos costaba a los demás seguirle, por que repito, es uno de los profesores (demostrador) más cañeros de allí y el tio no le perdía el rastro.
Alucinante.
Eso es fuerza de voluntad y superación.
Todo un merito, si señor.