La pista de Riopinos en su día fué una bonita idea plagada de promesas e ideas de futuro. ¿Qué ha pasado?, ¿En que quedo todo aquello?. Hoy por hoy y en vista del estado de abandono en que se encuentra toda la zona es una hazaña peligrosisima acceder a San Isidro por está ruta, lo cual es una pena, porque aparte de la maravilla de paisaje, descongestionaría un montón el parking de Cebolledo y compartiria un poco los ingresos por turismo de la zona de Lillo, que siempre está saturada.
¿hazaña peligrosísima? A mi me parece un lujo de carretera, preciosa. Por mi que no la toquen, no sea que la estropeen. Yo siempre subo por ella.