Subiendo por Gran Cañon; os aseguro que es tan difícil subir en verano que bajar en invierno
Lo conseguimos!!!
El hermoso Agujas es precioso todo el año
Os acordais hasta donde llegó la nieve este invierno? Es la valla de Los Sentiles. La hierba que cubre la pista en la parte alta resbala mucho
La nueva cafetería de momento está así
Una sorpresita para el final: en agosto y con 25 grados de calor encontramos nieve!!!! Es pista Peñanevares con la parte baja de Requejines en el fondo.
Una caminata muy agradable para pasar un día en la montaña. Es como esquiar: haces kilometros interminables y no te cansas nunca.
El día estaba ventoso, y algo frío, y como ya era tarde para hacer mis 100 km en bici, por carretera, cambio de planes, echo gasolina al bicho, y salgo a visitar San Isidro, que también en verano tiene su encanto, y merece la pena pasar un día, o varios, por sus alrededores.
Las cornisas ya no están, vaya alivio.
No tengo muy claro si lo de la pared es un nuevo estilo de decoración, o si es que la calidad de los materiales es de pena, o el mantenimiento brilla por su ausencia.
Cómo cambia el color en pocos meses.
No parece que tuviese mucha resistencia el material. A ver cuándo lo arreglan.
Estas piedras meten miedo, aunque ya tienen solera. Como hace muchos años no las quitaron en su día, parece que han venido los familiares a quedarse con ellas.
Sigo subiendo, y el paisaje se va abriendo. Merece la pena detenerse a contemplarlo.
"Turistas en el cielo de Cebolledo"
Dicen que esto va a ser una cafetería, pero a mí me parecía el bunker de Saddan Husseín. Si de verdad va a ser una cafetería el nombre sólo puede ser uno: "El Bunker".
Los pajarracos ya se contaban por docenas, si me estaban siguiendo ya podían esperar, porque tampoco estaba tan jodido .
Requejines, y al fondo la mina abandonada de Respina. Más al fondo aún el Pico del Águila, el Susarón, y los montes que ya se pierden hacia Riaño.
Visto así parece un paisaje lunar, con su nave espacial.
Parte alta de Requejines y Peñanevares.
Paso hacia Riopinos y me vuelvo a parar, para contemplar el paisaje hasta donde la vista alcanza.
Quizá tenga algún sentido el que estas dos piedras gigantes estén ahí, al borde de la pista, pero no alcanzo a comprender cuál puede ser.
Casi al final de la pista.
El miniaparcamiento de la discordia invernal, je, je.
El que avisa no es traidor.
Estaba cantado.
La carretera tiene más remiendos que la Belén Esteban.
Otra parada, el paisaje lo merece, y ya estoy cerca de Vegarada.
Adiós a San Isidro.
Hacia el valle del Curueño
Bajando el puerto de Vegarada hacia Redipuertas.
Rincones escondidos.
Subiendo hacia Villaverde de la Cuerna. al fondo Lugueros y el Bodón.
Volviendo la vista atrás, al fondo Cerulleda y toda la montaña.
Villaverde de la Cuerna, el que algunos dicen que es el pueblo más alto de la provincia de León.
Subiendo hacia la gloria.
Nuevamente en la vertiente del Porma, vemos la majada de Valporquero, y a la derecha el Susarón. Más al fondo, y a la izquierda el macizo del Mampodre.
Casi he hecho un círculo, y me encuentro de nuevo con la mina de Respina, la que antes veíamos desde lo alto de Requejines.
Valle de Iyarga y el Mampodre al fondo.
Por último, ya en el valle de Iyarga, vuelvo la vista atrás para despedirme con pena de tan maravillosos paisajes. Me dejé muchas cosas sin ver, por la premura del tiempo, pero dicen que siempre hay que dejar algo para tener una excusa para volver. Y yo ......... volveré.
Y así terminó una bonita excursión, no prevista, pero que quizá por eso la disfruté más. Espero que a alguno le guste, y se anime a recorrer estos parajes también en verano. El paisaje lo merece, ya que no tiene nada que envidiar a paisajes con más pedigreé, como los de Pirineos o los Alpes.
San Isidro también merece la pena visitarse en verano.
A palabras necias oídos sordos
No discuto con idiotas, me rebajaría a su nivel y me ganarían por experiencia