Hoy me aventuré a subir pese a que no estaba asegurado el buen tiempo. Hizo un día soleado hasta las dos de la tarde que se nubló. (¡Qué suerte tío! ) Siempre hizo un poquito de viento, pero nada importante.
La nieve estaba realmente dura al principio y hasta en algunas pistas ya se vislumbraba algo de tierra, lo que da un poco de tristeza y al final estaba superpaposa y bacheada. Conclusión: Bajando todo el día con una marcha menos, el contraste entre tramos superhelados con nieve paposa resulta un poco peligroso...
Fuímos cuatro pelagatos (solo se llenó el primer aparcamiento y al final).
Mi opinión es que viendo lo negro que se puso al final, mañana es muy probable que haga un día de perros, aunque ya sabéis: "La montaña es imprevisible"
Un saludo y... ¡Suerte para el finde a los que se aventuren!