El otro día en la cafetería del Rebeco, entramos a tomar un chocolate. Casi nunca vamos, pero era un día de esos, de mucho frio. Pagamos 2€ por cada chocolate y nos los ponen, en unos vasitos pequeños, como los del café. Mi marido le dijo al tio, pero bueno, que te estás riendo de mi? 2€ por esto? y dice, ah, perdona, me he equivocado de vaso, ahora mismo te lo cambio y nos lo puso en un vaso grande. Yo aluciné, por que era la primera vez en toda la temporada que entraba allí y a no ser por una necesidad, creo que paso. Si no le dices nada, pues te tomas tu dedal de chocolate y te clava 2€ por el. Así, no se puede ir por la vida. Menuda imagen, damos a los que vienen de fuera