Es verdad, comparación no es razón. Cada estación tienen sus ventajas e inconvenientes, sus dominios y su presupuesto, sus posibilidades y atractivos. San Isidro ha mejorado estos últimos años dentro de sus límites y posibilidades. Sin embargo, siempre queda ese plus que podría hacer mejorar su servicio, y si como digo comparación no es razón, uno se pregunta, a modo de ejemplo, como es posible que el año pasado al pisar por primera vez la estación de Pas uno se sorprendiese del enorme gentio que había al inicio; pero mayor fue la sorpresa al comprobar que tan sólo se tuvo que esperar unos minutos en coger uno de los numerosos remontes que inician la estación y que funcionana a un ritrmo constante y sostenido. Mucha gente, sí, pero también muchos remontes que posibilitan una circulación fluida, continua. Uno se imagina Cebolledo con duplicidad de telesillas -es posible, por qué no- El problema no es sólo de extensión y dominio esquiable, de masificación...Por eso muchas veces comparación, en su justa medida, sí es razón. Esperar hacinados en una cola interminable más de media hora sólo puede significar que el servicio es muy mejorable y que San Isidro debe ponerse al día.