Sniff, sniff... La verdad es que cuando se termina la temporada da mucha pena, sobre todo para la gente que tiene alegia a la arena de las playas . Solo gente muy privilegiada se aventura a ir a Argentina o a algún glaciar por Austria o por ahí.
Yo tengo claro lo que voy a pedir a los reyes en 2006, ¡más nieve cómo estos últimos años!