La cosa es la siguiente:
Me he fijado que todos los años, uno tras otro, se repite el mismo patrón meteorológico en enero, y este año parece seguir por el mismo camino.
Ese patrón es que, el que en teoría debería ser el mes más frío del año, y por lo tanto muy bueno en nevadas, decepciona una y otra vez.
Un año tras otro, en cuanto llega enero se planta un anticiclón encima de la península y las precipitaciones son contadas, apenas un par de frentes que empeoran el tiempo de forma muy pasajera. Las heladas moderadas abundan, pero la nieve de diciembre se derrite a mediodía y también son comunes los episodios de vientos del sur.
Año tras año espero grandes nevadas en enero y año tras año decepción al canto.
De hecho me he dado cuenta de que en Oviedo no recuerdo nevadas en enero. Las recuerdo en diciembre, febrero (sobre todo), marzo, ¡y una vez en abril! Pero nunca en enero.
La consulta es la siguiente: ¿esto es casualidad u obedece a alguna circulación o tendencia general de la atmósfera que coloca a ese anticiclón encima en estas fechas?
Si el que ocurra esto repetidamente obedece a una tendencia lógica atmosférica (como que en primavera debe llover en España) dejaré de cabrearme todos los años porque enero resulta una pifia, y simplemente diré: "Bueno, aquí está enero. Tranquilidad porque hasta febrero nada de nada."
Muchas gracias.