Éste mismo sábado, a media mañana, y en la cabeza de la silla de Requejines, me llamó la atención que, a través de la ventana, se podía obserbar al operario en camiseta...
Actitudes de este tipo, con tan graves consecuencias, empañan todo el buen trabajo del resto de los compañeros de semejante individuo. La dirección, en vez de ofrecer disculpas, deberían ejercer ACCIONES, además de hacerlas públicas.
Que no haya ocurrido nada fatal ha sido suerte, esperemos que se aprenda de los fallos.
Cuando eso pase, esquiaremos en una estación seria.