Aller legaliza el camping de San Isidro, pese a que exigió su cierre en 2006
Los ecologistas presentan alegaciones contra la concesión de la licencia
Cabañaquinta,
José A. ORDÓÑEZ
El Ayuntamiento de Aller ha zanjado la polémica sobre la legalidad del camping ubicado en la vertiente asturiana del puerto de San Isidro, otorgando la correspondiente licencia municipal a la instalación. El Consistorio toma esta medida pese a que existen varios acuerdos en los que se insta al cierre del equipamiento. Así, por ejemplo, una Junta de Gobierno celebrada a finales de 2006 había acordado, por unanimidad de los tres grupos políticos municipales, la clausura del camping. El Consistorio allerano actuaba tras una denuncia presentada por la Coordinadora Ecologista de Asturias ante el Gobierno del Principado, en la que se aseguraba que esta instalación funcionó sin las licencias pertinentes durante un período de ocho años.
Ahora, una vez conocido que el Ayuntamiento ha dado marcha atrás a su decisión de cerrar el camping, la coordinadora ha presentado una serie de alegaciones contra la concesión de la licencia municipal, sobre la base de que se trata de una instalación que «no cumple parte de la ordenación sobre campamentos turísticos del Principado». Así, por ejemplo, ponen de manifiesto que «una gran parte de la utilización del terreno no se destina a su ocupación temporal, ya que su utilización es continua año tras año, sin que haya rotación, lo que va en contra de la norma de ocupación temporal y contra el arrendamiento por plazo superior a una temporada turística». Además, los ecologistas denuncian que el camping «no deja abastecimiento de agua suficiente a los vecinos, cuando debería primar el interés de la población».