El Principado inicia, esta misma semana, el último tramo del Corredor del Aller La obra, que cuenta con un presupuesto de 26,3 millones de euros, tendrá una longitud de 5,8 kilómetros y unirá Corigos con Cabañaquinta
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El Corredor del Aller llega a su fase final. La Consejería de Infraestructuras del Principado de Asturias anunció ayer que el último tramo de esta vía, el que une la localidad de Corigos con Cabañaquinta, comenzará a construirse esta misma semana. La obra cuenta con un presupuesto de 23,6 millones de euros y tendrá una longitud de 5,8 kilómetros. El proyecto, que será ejecutado por una unión temporal de empresas, prevé la construcción de un túnel de 290 metros y el encauzamiento del río Aller en más de medio kilómetro. El plazo de ejecución de los trabajos es de treinta meses. Cabañaquinta,
Aitana CASTAÑO
La última fase del Corredor del Aller, entre la localidad de Corigos y Cabañaquinta, ya tiene puesto el tiralíneas. La Consejería de Infraestructuras, Política Territorial y Vivienda del Principado de Asturias anunció ayer que la construcción del último tramo de la carretera AS-112 arrancará a finales de esta semana. Estas obras, que dirige la Dirección General de Carreteras y ejecutará la unión temporal de empresas formada por las compañías Dragados y Coprosa, cuentan con un presupuesto de 26.330.706 euros y un plazo de ejecución de 30 meses. La longitud total a construir es de 5.863 metros.
El tramo Corigos-Cabañaquinta discurre entre el final del tramo Moreda-Corigos y la actual carretera AS-253 Cabañaquinta-puerto San Isidro. Para el desarrollo del trazado se tendrán que construir nueve estructuras: una en la conexión con la actual AS-112 en Cabañaquinta; dos en el enlace de Soto; una para salvar el cauce del río Aller, y otra para superar la vía de Feve y conectar con la actual carretera AS-112 en la localidad de Santa Ana.
El trazado de la nueva infraestructura discurre por el fondo del valle y afecta, en algunos tramos, al cauce del río Aller, por lo que se hace necesario el encauzamiento completo de este río, con una longitud total de 600 metros, y la protección de los terraplenes con escollera, lo que totaliza un volumen de escolleras de 42.018 toneladas y 5.896 metros cuadrado de muro de suelo reforzado. Los trabajos no serán fáciles. Los constructores deberán levantar 16 obras de drenaje transversal y un túnel de 290 metros que permitirá el paso frente a Cabañaquinta sin afectar al cauce del río Aller. Asimismo, el proyecto incluye la revegetación de los taludes generados que se tengan que levantar y se plantarán más de 3.600 árboles autóctonos y arbustos.