León, ¡mi querido Leon!, cuanto te queremos y que mal te entendemos.
¡Otra vez!, como tantas otras. Viendo pasar el tren y todos con cara gilipollas mirando en el andén. Nos viene grande nuevamente un proyecto, ¿no se sabe negociar?,¿no se sabe cerrar acuerdos? ¿Tiene que haber vencedores?,¿qué pasa?,¿Porqué Granda da un horizonte tan amplio de hasta 4 años?.
Ojalá el resultado del día 27 nos traiga un talante negociador más aperturista y no tan hermético como el actual que permita acoplar las piezas en su sitio para que todo funcione por su propia inercia y no continuemos teniendo en las esferas de toma de decisiones a gente que frena el potencial que siempre tuvo nuestra tierra. ¡Asi, nos va!.
Esto no es un mensaje político, me es indiferente el pelaje, sólo quiero que se termine y fulmine del mapa de nuestra tierra a toda la camarilla que pone trabas a su desarrollo por testarudez, por ganas de figurar, por incompetencia y sobre todo por un desconocimiento integro del carácter de nuestra tierra, con el único fin de mantenerse en el lugar que nunca tuvierón que ocupar.
Granda se mueve, mejor o peor pero se mueve, está todo el día en boca de la gente por una u otra actuación. El de aquí no sé ni como se llama, debe tener tanto miedo que se escondío el día que lo eligierón y no volvió a salir por sí acaso pintaban bastos. Este domingo volvemos a tener la oportunidad de poner a funcionar un nuevo proyecto para nuestra tierra, un proyecto que la despierte del largo sueño (con pesadilla) en que ha estado desde épocas de la Reconquista, no volvamos a desaprovechar otra oportunidad, hay que ir a votar, ir a votar significa que amamos nuestra tierra y que queremos lo mejor para ella.
Y después de este discurso, saludos para todos. AMEN.