La lluvia y el viento serán protagonistas en los últimos días de la semana de Reyes
El viento, las altas temperaturas y la lluvia amenazan con arruinar el último fin de semana de las fiestas navideñas en las estaciones de esquí de la Cordillera Cantábrica. Tan sólo San Isidro se libró, ayer, del cierre de sus pistas. Si bien, la calidad de la nieve, la vibililidad y las condiciones de las pistas en la estación leonesa no fueron las más idóneas para usuarios.
Valgrande-Pajares, por fuertes rachas de viento y Fuentes de Invierno, por falta de espesor, tuvieron que clausurar sus instalaciones y dependen, ahora, de que cambien las condiciones meteorológicas para poder abrir al público en los próximos días.
Más allá de los cierres obligados en estas últimas jornadas de la Navidad, la temporada invernal en las estaciones asturianas está “mejorando los datos del año pasado”, tal y como reconoce Jorge Fernández, director de Fuentes de Invierno, que espera que “a partir de la semana que viene volvamos a recuperar la nieve para poder abrir nuestras puertas de nuevo”.
En principio, en los complejos invernales prevén que el mal tiempo (en forma de lluvia y viento) persista al menos hasta el domingo, aunque reconocen que “hacer predicciones a tres días vista no es fiable al cien por cien” y podría haber cambios antes. “Estos cambios de tiempo que nos obligan a cerrar son habituales en la Cordillera Cantábrica”, señala el responsable de la estación allerana.
Hasta el momento, la temporada de esquí en los complejos invernales astur-leoneses, se está desarrollando en unos términos “óptimos”. El buen tiempo durante las jornadas previas y posteriores a la Navidad permitió que las pistas de San Isidro, Valgrande-Pajares y Fuentes de Invierno acogieran a miles de usuarios de las dos comunidades autónomas pero también llegados de Galicia, Madrid, País Vasco e incluso Portugal.
Los partes de nieve que pueden consultar todos los interesados en acudir a las estaciones estarán listos en los teléfonos blancos y las páginas web de los complejos cada mañana.
Fuente: La Voz de Asturias













