La categoría reina del Mundial de MotoGP contará con motores de menor potencia a partir de 2007. Ésa es la medida más destacada del cupo de modificaciones reglamentarias que ha aprobado la comisión Gran Premio de la Federación Internacional de Motociclismo, por un período mínimo de cinco años.
Como resultado de un acuerdo unánime de la Asociación de Fabricantes del Mundial, que está por aprobar en una reunión que se celebrará en agosto, la cilindrada máxima permitida de MotoGP pasará de los 990cc actuales a 800. El uso de válvulas automáticas quedará a voluntad de cada uno de los equipos. Del mismo modo, se ha resuelto dar un nuevo paso en la reducción de la capacidad de los depósitos, que podrían portar 21 litros, frente a los 22 de 2005 o los 24 de 2004.
Por otra parte, el acuerdo garantiza la continuidad de motores de dos tiempos para las categorías de 125 y 25cc al menos hasta 2010. Así se pone freno a las ambiciones de los constructores japoneses de introducir en un plazo de dos años impulsores de cuatro tiempos. A partir de 2009 la categoría intermedia podría pasar a contar con motos de 400cc propulsadas por motores de cuatro tiempos.
Está previsto que esas medidas entre en vigor a partir de 2007 y rijan durante al menos los cinco años siguientes. Con estos cambios la Federación Internacional de Motociclismo pretende ajustar la potencia de las motos del Mundial a las exigencias de seguridad de los circuitos en los que compiten. También han sido aprobados dos cambios inmediatos en el reglamento: el que permite la disputa de la carrera de EE.UU. con tan sólo la categoría de MotoGP y el que prohíbe taxativamente que los pilotos se detengan en el pitlane en mitad de una penalización