"Cuando Austria aún no se ha recuperado del horror que Josef Fritzl hizo vivir a su familia durante dos décadas, otro estremecedor suceso ha conmocionado al país. Un hombre de 39 años ha confesado haber matado en las últimas 24 horas a su esposa, a su hija, a sus padres y a su suegro.
Confesó que había matado a su familia con un hacha que se encontró en el coche
La policía de Viena ha informado de que el sospechoso se entregó esta madrugada y confesó que había matado con un hacha primero a su esposa (de 42 años) y a su hija (de 7) en la casa familiar, en un barrio acomodado de la capital austríaca.
Luego viajó a Ansfelden, donde mató a su madre en la entrada de su casa y luego a su padre, que estaba dormido en el sofá del salón de la vivienda. A continuación, se trasladó a Linz, a pocos kilómetros de Ansfelden, donde atacó y mató a su suegro.
El sospechoso explicó a los polícas que había perdido una gran cantidad de dinero
Fuentes policiales explican que el presunto asesino declaró que estaba arruinado, que había perdido una gran cantidad de dinero y que había matado a su familia para "ahorrarles la humillación". El hombre se presentó en la comisaría en "estado de confusión" y anunció a los agentes: "en mi piso yacen mi mujer y mi hija muertas".
El arma homicida fue descubierta en el asiento trasero de su vehículo. Los ataques fueron "especialmente crueles", ya que el agresor atacó con el hacha la cabeza de sus víctimas.
Según el director de la seguridad pública de Alta Austria, el hombre trató de suicidarse pero falló en su intento de ahorcarse. La policía ha encontrado varias cartas del agresor, en las que éste se disculpa por lo sucedido, aunque la policía sigue sin conocer los motivos reales de este crimen."
"Demanda a una compañía aérea por obligarle a viajar sentado en el retrete
Un neoyorquino ha demandado a la aerolínea estadounidense de bajo coste JetBlue por obligarle a viajar sentado durante más de tres horas en el retrete del avión porque una auxiliar de vuelo necesitaba su asiento, informó este martes el diario New York Post.
El demandante, Gokham Mutlu, que pide una compensación de dos millones de dólares (1,3 millones de euros), detalló al diario que el incidente ocurrió el pasado 23 de febrero en un vuelo de JetBlue desde San Diego a Nueva York.
El piloto le dijo que debería estar agradecido de que le hubieran dejado subir a bordo
Mutlu, que viajaba con un "buddy pass", un pasaje en lista de espera que los empleados de JetBlue dan a sus amigos, asegura que al embarcar le dijeron que, aunque el vuelo estaba lleno, podía sentarse en el asiento de una de las azafatas y que ésta viajaría en la cabina del piloto.
Sin embargo, cuando llevaban un hora y media de vuelo, el piloto le pidió que cediera su asiento a una azafata porque ésta no estaba cómoda en la cabina de pilotos y le invitó a que se sentara en el retrete.
El piloto, cuyo nombre no se ha difundido, explicó a Mutlu que él no podía sentarse en el asiento en la cabina de pilotos porque sólo los empleados de JetBlue podían hacerlo. Cuando el hombre protestó, el piloto añadió que ése era su avión, que estaba bajo su mando y que debería estar agradecido de que le hubieran dejado subir a bordo, siempre según la versión del demandante.
En la demanda que ha presentado ante un tribunal de Manhattan, Mutlu explicó que como consecuencia de tener que viajar sentando en el retrete durante el vuelo sufrió "un trauma emocional y psicológico" y se sintió "humillado públicamente"."