Hoy me han comunicado mi asistencia a la cena de empresa. Si, me la han comunicado porque yo no me había apuntado en ningún sitio ni en ninguna lista, es más había tratado por todos los medios de escaquearme con la esperanza de no verme en el susodicho banquete. Como SE que hay más personitas de este foro que adoran las cenas de empresa me he propuesto ayudarles con uno de mis famosos manuales de supervivencia social (véase sobrevivir a la pérdida de un Ipod). Este es: Como ir a una cena de empresa y conservar tu puesto de trabajo.
1.- Date un descanso de tu indumentaria oficinista y busca innovación en ese rincón de tu armario que sólo exploras en bodas y funerales. Trata de aparentar que no eres un mileurista, no es un secreto que a nadie le gustan las verdades a la cara, a tus jefes tampoco les gusta que les demuestren abiertamente que con la mierda de sueldo que te dan no te da ni pa ropa decente.
2.- No quedes con tus colegas en la vinoteca de turno "pa ir calentando motores", esto tendrá consecuencias catastróficas que tu y yo sabemos, si no puedes evitar esto trata de no entrar en el restaurante con adornijos navideños colgados de tu cuerpo y disimulando todos los lamparones que puedas.
3.- Cuando te toque sentarte a cenar procura hacerlo lo más lejos posible de tu jefe, él estará rodeado de toda esa gente que no tragas en la oficina, esa colección de pedantes hijos de una gallina borracha... en tu estado etilico no lo soportarás y probablemente tengas una necesidad imperiosa de expresar ciertas verdades que te callas a diario. Créeme, esto sería una mala idea.
4.- Trata de llegar a los postres más o menos presentable, deja pasar alguna ronda de sangría (siiii, ya se que tienes mucha sed pero es por tu bien). No está bien que tu jefe conozca tu colección mental de chistes sobre todos los gremios marginales y desfavorecidos de la sociedad.
5.- Cuando termine la cena coge un taxi "pa ir pa casa" no "pa ir a quemar los bares", tu jefe seguramente se tomará una copa con sus esclav@s no es necesario que le abraces, le grites al oido, le saques a bailar o cualquiera de esas cosas que se te ocurren cuando estas colocad@. Procura no aportar ninguna idea acerca de cómo mejorar las condiciones de la empresa. A estas alturas eres demasiado sincer@.
6.- Cuando llegues el lunes niegalo todo, no contestes ninguna pregunta y di que no te acuerdas de nada. Si te llaman al despacho puedes tener mucho miedo si quieres, otra opción es recoger tus cosas y marcharte por la puerta para poder decir: "a mi no me echaron, me fui yo".
Un saludo y recordad: yo también odio las cenas de empresa.