Jajaja, desbocados si, pero son los de este ford fiesta 1.100 los que demuestran que no hacen falta caballos sino manos, saber tirar de freno de mano y por supuesto, una carretera sin gente y mucha nieve.
(niños no lo hagais con el coche de papi)
POR LA MANZANA PERDIMOS EL PARAISO, POR LA SIDRA VOLVEREMOS A EL.