Yo de éste me enteré en la radio, pero hace unos años, aquel terremoto tan fuerte que hubo nos pilló viviendo en un piso 15 y os aseguro que asusta de verdad, recuerdo que se movía si hacía mucho viento, así que con aquello... Mi único consuelo en aquella ocasión era que seguro que si el edificio se caía a nosotros nos iban a caer pocos cascotes, no había más plantas sobre el nuestro. Ahora vivo a ras de suelo y mola más, sobre todo pensando en terremotos, si se pone feo sacamos la tienda de campaña fuera.