El mítico esquiador participa en un proyecto para relanzar la estación, con el objetivo de conseguir que el enclave sea «coqueto, agradable, acogedor y con servicios de calidad»
Asegura que siempre soñó con desarrollar un proyecto como el que ahora tiene entre manos en San Isidro, con sus socios de la empresa Ski Golf Resort. Allí darán vida a un complejo residencial y de ocio, que contempla cerca de 350 viviendas y siete hoteles, con infraestructuras deportivas y comerciales.
-La sociedad de la que usted forma parte invertirá prácticamente 60 millones de euros en un plan urbanístico y de ocio para relanzar San Isidro, ¿por qué eligieron este enclave invernal?
-Por las posibilidades que existen. Es un reto, un desafío, una apuesta que nos estimula y en la que creemos firmemente. También la experiencia y la intuición te hacen ver por dónde van los tiros. Hay que tener en cuenta que en España el turismo de esquí es un sector creciente, con una demanda en alza. Esta zona cuenta con condiciones favorables y merece la pena intentarlo. Desarrollar un proyecto de estas características es algo con lo que siempre soñé desde el punto de vista personal, profesional y deportivo. Viviré incluso aquí si es necesario; eso es apostar, no especular.
-¿Cuál cree que será la proyección real de la estación de esquí con los nuevos planes?
-Todo dependerá de la calidad de los servicios que se ofrezcan: alojamientos, pistas, comercio, comodidades, escuela de esquí. También reúne esos pequeños aspectos como el encanto, un lugar acogedor... hay que tener en cuenta que San Isidro no es un espacio brutal, como los Alpes o las Rocosas. La montaña, el clima, la gastronomía aportan a este lugar un esplendor increíble. Yo prefiero eso a un espacio grande, hay que conseguir que sea una estación con calidad y acogedora, donde los esquiadores se sientan a gusto. Nuestro sueño es lograr que San Isidro sea coqueta, agradable, sencilla y acogedora y con servicios de calidad.
-El proyecto de Sky Golf Resort, ¿es su primera aventura como inversor inmobiliario o tiene ya alguna experiencia previa en el sector?
-Mis negocios durante estos años han estado ligados al mundo del asesoramiento y el diseño de infraestructuras de deportes de invierno, por ejemplo en Sierra Nevada, Cerler o Baqueira Beret. He visto gran parte de las estaciones del mundo y sé quién me puede asesorar y cómo hacerlo. Como inversor inmobiliario es la primera vez que participo en un proyecto con el plan de San Isidro. Aquí me involucraré desde todos los puntos de vista, sentimental, deportivo y empresarial. Por edad, además, seguramente será el último proyecto, porque me quedaré satisfecho.
-¿Se sienten respaldados por la Diputación en este ambicioso plan?
-Si no fuera por la Diputación, no lo intentaríamos. La institución provincial se ha volcado y está absolutamente ilusionada. Nosotros ayudamos, pero la llave de todo está en sus manos.
-Hablemos de la futura vecina estación Fuentes de Invierno, ¿qué aportará?
-Fuentes de Invierno, desde luego, no le va a quitar nada a San Isidro. Meterá más esquiadores en la zona leonesa. Otra estación supone más competencia, un abanico más amplio. Cuantos más esquiadores tengamos, más volumen para toda la zona.
-Con las perspectivas futuras que ahora se abren, ¿cree que San Isidro está llamada a ser la estación de referencia de todo el noroeste español?
-Sin duda, no hay otra en todo el noroeste que reúna las condiciones naturales, de comunicación, accesos... Hay que terminar de rematar ciertas pegas, pero con la voluntad de Junta y la Diputación será un motor que genere riqueza porque existe demanda.
-¿Considera que la oferta de este enclave invernal estará preparada para competir con otras del país a la hora de vender paquetes de vacaciones?
-En realidad no necesita más mercados, ya que los esquiadores que llegan de todo el entorno dan para mucho. Recuerde también que el esquiador es un aventurero y le gusta conocer sitios, de modo que si existe una buena oferta hotelera con una gestión de garantía viene seguro a León para hacer un circuito no sólo de esquí, sino también por la naturaleza, la gastronomía, descanso... en todo eso, San Isidro tiene mucho que decir.
-¿Cómo romperán la estacionalidad de la oferta, hasta ahora sólo centrada en la nieve y el esquí?
-Proyectando otras actividades para todo el año como rutas a caballo, pesca, caza, senderismo, fotografía... Podemos programar cien mil historias. En una estación no sólo se esquía, se vive porque únicamente las pistas no serían rentables. El verdadero motor son los remontes mecánicos y el negocio que suponen los servicios: hoteles, restaurantes, tiendas... generan ingresos y crean empleos. Nosotros planificamos además aquí una oferta buena paralela con un polideportivo, piscina climatizada, tiendas, spa, guarderías, ocio nocturno, golf...
-Con el despegue de San Isidro, ¿cuál será el impacto económico en todo el entorno a través de la generación de empleo y otras actividades?
-Existen ejemplos reales del impacto que las estaciones tienen en su entorno. En Baqueira, los 33 pueblos que conforman el Valle de Arán se encontraban entre los más pobres del país en los años sesenta y ahora su renta per cápita se halla entre las más altas. Hay que aprovechar el turismo en verano y en invierno. Otro ejemplo está en Granada, donde el 23% de su PIB anual lo aporta la actividad de Sierra Nevada. Un aspecto básico será el desarrollo del sector de servicios indirectos porque generarán más empleos. Nuestro plan atraerá otras iniciativas y pensar ahora en el desarrollo global es inimaginable. Pondremos los medios para el desarrollo de la zona, seremos el motor; pero no podemos ser los únicos en cristalizar iniciativas.
Fuente,Diario de Leon
A ver si es Verdad Y hacen algo en las pistas,pa q sea una estacion como dios manda