DURANTE la próxima temporada invernal se espera batir el registro de esquiadores de la pasada, según manifestó ayer el Consejero de Industria y Turismo, Arturo Aliaga, a quien acompañaban los representantes de los siete centros aragoneses. Para ello se ha programado una campaña de promoción en la península ibérica, que se inicia el próximo día 28 en Santander y continúa en una serie de ciudades que se han considerado de interés en esta ocasión, aprovechando asimismo la celebración de diversos certámenes feriales, un escaparate especialmente significativo para la divulgación de este deporte.
Se pretende potenciar las posibilidades que la montaña aragonesa ofrece para la practica del esqui, sobre todo en la cordillera pirenaica, al coincidir en su territorio el espacio colindante con las cumbres más altas y los macizos más voluminosos. Es esta condición la que se pretende aprovechar al máximo, ya que la nieve se ha convertido en un recurso importante para nuestra comunidad autónoma y, especialmente, para la hostelería y servicios del Alto Aragón.
Para una provincia como la de Huesca, que cada vez depende más del sector terciario, el esquí se ha convertido en una importante fuente económica. En este sentido las obras y mejoras que se han realizado a lo largo de este año y las que están previstas realizar en el futuro, deben profundizar en esta línea que pretende convertir la zona esquiable del Pirineo oscense en el mejor espacio de nieve de España y en una alternativa a los del sur de Europa. De momento, ya se ha situado a la vanguardia en la asistencia de esquiadores, acogiendo el veinticinco por ciento de los que practicaron este deporte la temporada pasada en nuestro país.
La constitución de Aramón debe incidir en este objetivo, una asociación que debe nacer con el afán integrador de todos los centros estacionales, de tal manera que la nieve aragonesa no sólo se promocione en bloque sino que se proyecte y trabaje de forma colectiva con un enfoque empresarial y deportivo común, planificando de forma conjunta todo el territorio esquiable. Esa pretensión y la de tratar de compaginar al máximo la conservación de la naturaleza y la rentabilidad y desarrollo económico de la montaña, debe presidir los planes y actuaciones que se acometan en esta materia en Aragón.