Esta situación era de prever que pasara más tarde o más temprano, pues si construyes unas viseras casi planas, y que no cubren las tres cuartas partes de la carretera, era de esperar que el primer alud que bajara por ella cayera a la calzada. Una visera se construye con voladizo al precipicio, y con suficiente inclinación para que la nieve no se pare en ella. Aquí las han construido al revés de lo que dicta la lógica. El alud ha bajado del monte, ha llegado a la visera, que no tiene suficiente inclinación, se ha frenado, y ha caído a plomo sobre la calzada. Ridículo total. Alguno cuando las vimos la primera vez echamos las manos a la cabeza, ante tamaño despropósito, y por ahí anda un hilo sobre el tema. En ese hilo pedíamos viseras de verdad, de las de toda la vida, de las que se apoyan por un lado en la montaña y por el exterior en columnas que las sostienen. Pero los ingenieros del Principado son unos linces, recurrieron a viseras de "diseño", y ahora vemos los resultados. Seguro que quien las proyectó fue el mismo que proyectó el techo del polideportivo del colegio de Felechosa, donde sustituyó las vigas de hierro del techo por tirantes de cable, y con la primera nevaduca se vino abajo. Lo volvieron a construir con el mismo sistema y se volvió a caer.
Como ha dicho carloss, sería interesante conocer el coste de esas viseras, y compararlas con lo que costaría hacer unas de las de verdad. También sería interesante saber quién fue el encargado de su construcción, y el sistema elegido para su adjudicación.