Lo primero es lamentar el accidente de esta persona, tan amante del riesgo, y de explorar los límites de sus aptitudes, y tan admirado por millones de personas. Espero que sobreviva a esta situación, aunque sin duda le quedarán secuelas graves.
Dicho esto también digo que la versión de la familia es entendible, sobre todo porque había bastantes críticas al hecho de que esquiase en una zona peligrosa acompañado de un menor de 14 años, que era su hijo. Supongo que es una forma de intentar restar culpa a Schumacher. Pero esa versión no concuerda para nada con la versión de la estación de Meribel, ni tampoco con la de la policía, que dejó ya bien claro el primer día que no había más esquiadores implicados, y que Schumacher se accidentó solo. Fue un accidente y punto, puede pasar a cualquiera, una roca tapada por la nieve la coges con un esquí, te frenas de golpe de forma inesperada, y te vas al suelo. Luego todo es cuestión de suerte, o de mala suerte en este caso. A mí me pasó en Riopinos fuera de pista, con la suerte de que impacté de narices contra la nieve en polvo. Si hubiese tenido la mala suerte de Schumacher hoy no estaría escribiendo esto.