Y luego decimos que aquí nos tratan mal los pisters: no tiene desperdicio el último, que le pega una patada en el culo al chavalín...
No sé si seguirá la silla de 2 arriba en Pajares, en la verde... ¡Que buenos ratos! Todavía me acuerdo un amigo y yo: uno delante de nosotros, se cogió a la silla con los brazos e iba cogiendo altura: nosotros diciendo: tírate, tírate... Cuanto más altura cogía, más grande sería la caída...
Al final el pister fue hacia la parada de emergencia: pero no hizo falta; antes de que llegara a pararla, el tío nos hizo caso y se tiró...
Afortunadamente, no le pasó nada....
Pa habenos matao...
Es el día de hoy que recuerdo la escena y me sigo riendo como un cosaco.
Luego, nos castigo el señor, ya que entre tanto desternillo, me pasó la silla por encima. Desde aquel día, la de 2 de arriba del todo quedó bautizada como la "Silla asesina"...