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Hosteleros y profesores de esquí culpan a la dirección de dejadez en San Isidro

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Desembarque del Telesilla Onofre de Cebolledo tras una de las nevadas de febrero.
Desembarque del Telesilla Onofre de Cebolledo tras una de las nevadas de febrero.

Desde que la estación invernal de San Isidro iniciase la temporada 2014-2015 el pasado 29 de noviembre, las instalaciones se han mantenido cerradas a lo largo de 31 días —17 a causa del temporal adverso y los primeros 14 por falta de nieve—. De hecho, los amantes de este deporte no pudieron deslizarse por sus pistas hasta el 13 de diciembre. Una situación que irrita a usuarios, escuelas de esquí y a los hosteleros que operan dentro porque según su criterio «la dirección no está haciendo bien los deberes».

Admiten que en algunas ocasiones los motivos «sí que han estado justificados», ya que la intensidad del viento no posibilita que los remontes funcionen preservando la seguridad de los usuarios, pero creen que otras veces se debe a una cierta «dejadez» por parte de los máximos responsables de la estación de esquí. Según fuentes de las escuelas, falta personal, las pistas no siempre están bien acondicionadas, no se limpian los accesos y en ocasiones se alude a predicciones meteorológicas adversas para no abrir las puertas de San Isidro. «Cuando al día siguiente prevén mal tiempo dan descanso al personal y si después no se cumple, te encuentras con que no hay trabajadores suficientes para que la nieve esté en condiciones», aseguran.

El pasado mes, durante una semana los accesos a la estación —tanto desde León como desde la vertiente asturiana— estuvieron cortados a causa del temporal que ha azotado la provincia y San Isidro no abrió sus puertas, pero tanto hosteleros como monitores denuncian que nadie tuvo en cuenta a los usuarios que pernoctan en los hoteles y casas instaladas en las cercanías de la instalación.

Tanto las dos escuelas como los bares que trabajan dentro de San Isidro sólo tienen ingresos si la instalación está en funcionamiento, pero el canon que deben pagar a la Diputación por realizar su actividad allí no varía. De ahí las quejas a la dirección por «tanto cierre injustificado». En el caso de las escuelas, el canon fijo es de 2.000 euros mensuales y un variable al final de temporada que oscila entre los 6.000 y los 6.500 euros. Por su parte, los bares pagan 1.400 euros al mes.

La otra cara de la moneda

Por su parte, fuentes de la estación invernal de San Isidro aseguran que este año «no ha habido falta de personal», sino todo lo contrario; «se han solicitado refuerzos». Afirman que el porcentaje de días abiertos esta temporada —un 66%— es similar al de los años 2011 y 2012 y que en ningún caso los cierres tienen que ver con una «mala gestión» sino que han estado motivados por la cadenas de temporales. De los 17 días que la estación permaneció sin funcionamiento, 12 han sido en el último mes, «justo en una de las peores nevadas», añaden.

En cuanto a la semana que la estación estuvo cerrada por los cortes de carreteras tanto en León como en Asturias, aclaran que el personal de San Isidro no vive en la instalación y por lo tanto «no pudieron acudir a trabajar porque los accesos estaban cortados». La guerra entre monitores y hosteleros con la actual dirección de San Isidro no es nueva, aunque sí reconocen que este año se está viendo acentuada por los temporales y todavía más acrecentada porque ya se perdieron las dos primeras semanas por la falta de nieve. Asimismo, estos trabajadores critican a la dirección porque «a veces sólo abre parte de las instalaciones para cubrir el expediente», finalizan. La actual temporada cuenta con 128 días y concluye el próximo 5 de abril.

 

Fuente: Diario de León

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