Las estaciones perderán casi un millón si no abren
Aunque la decisión no se tomará hasta última hora, los augurios no son buenos para la práctica del deporte blanco durante este puente en la provincia. San Isidro comenzó la semana con veinte centímetros de media en sus pistas y con los cañones produciendo nieve.
La subida de las temperaturas y la lluvia no permiten seguir por el momento con la innivación artificial y, además, la humedad está dañando el escaso manto con el que contaba, sobre el que no se pueden pasar las máquinas pisapistas al no contar con la suficiente consistencia por la ausencia de heladas.
Todas estas circunstancias, explicadas ayer por la propia presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco, hacen temer por el puente, ya que si la estación del Alto Porma finalmente no pudiera abrir perdería el 20% de su recaudación anual: alrededor de 700.000 euros teniendo en cuenta la cifra global con la que cerró la campaña pasada (3,5 millones).
Se trata de uno de los periodos vacacionales, junto con Navidad, Carnaval y Semana Santa, que más esquiadores arrastra hasta San Isidro. El pasado puente de la Constitución, a pesar del mal tiempo de todos los días, sumó cerca de 10.000 usuarios.
Leitariegos se encuentra en la misma situación y, de acuerdo a los cálculos, perderá estos días alrededor de 175.000 euros en ingresos (el 20% de su recaudación de campaña, la última cerrada con un balance de algo más de 875.000). El puente del 2008 logró reunir en sus pistas a cerca de 4.500 esquiadores, su mayor afluencia histórica en estas fechas previas a Navidad.
La temporada 2009/2010 comenzó oficialmente el 14 de noviembre, aunque el déficit de nieve ha impedido por el momento la apertura efectiva de las instalaciones en Leitariegos y San Isidro.
Además, las previsiones meterológicas no acompañan a la montaña leonesa este puente, ya que la cota de nieve sube hasta los 2.000 y 2.100 metros durante el fin de semana y el lunes con posibilidad de lluvias y un ascenso moderado de las temperaturas.
Cancelaciones en cadena por la escasez de nieve
Los establecimientos hosteleros y casas de turismo rural de las dos vertientes de San Isidro y sus zonas de influencia han sufrido durante estos días cancelaciones en cadena ante la falta de perspectiva de apertura de la estación de esquí. A pesar de que deben pagar por adelantado entre el 25 y el 30% del precio del alojamiento, muchos han optado por esta decisión o simplemente por no reservar si no podían esquiar.
Existe un gran desánimo porque la temporada no acaba de arrancar y ya empezamos a acumular pérdidas», aseguraba anoche uno de los empresarios del sector en el Alto Porma.
A las pérdidas de ingresos de las estaciones hay que sumar las de la hostelería y afines.
Fuente: Diario de León
Asun G. Puente













