05/04/2026
A LAS
17:15 H
San Isidro aguarda la llegada de la ola de frío
El letargo de nieve en que viven las estaciones invernales leonesas desde
su apertura, allá por el 25 de noviembre, tiene los días
contados. Al menos así se advierte desde el Instituto Nacional
del Meteorología (INM), que confirma la llegada, a partir del lunes,
de un frente frío en todo el norte de la Península. En León,
en concreto, se estima que la cota de nieve se situará en los 500
metros, con más de un 80% de posibilidades de precipitaciones.
En San Isidro y Leitariegos no son ajenos a las predicciones del tiempo («hemos cotejado más de una decena de partes meteorológicos») y ya están preparados para darle la vuelta al cartel de cerrado que cuelga en las instalaciones. «Ojalá se cumplan las previsiones y llegue la nieve y el frío, porque aquí sólo se puede hacer surf... con el agua», aseguran los responsables de San Isidro.
Pero en contra de las teorías del cambio climático, tan de moda en nuestros días, desde San Isidro y Leitariegos se evocan tiempos peores. «Estamos ante un año poco pródigo en nieves, pero ni mucho menos se puede hablar de la peor temporada de los últimos años: son muchas las navidades que hemos pasado en casa. ¿Temporada perdida? Nada de nada. Hasta el 22 de abril hay muchos días para recuperar las pérdidas del puente de la Constitución y de Reyes», coinciden los responsable de ambas estaciones.
Lo que sí revelan los datos estadísticos, caso de San Isidro, es que esta estación pasa por su peor momento de los últimos cuatro años. Así, desde que se estrenó la temporada y hasta el pasado 16 de enero, el porcentaje de días de explotación apenas alcanzó el 40%. Esto, traducido al castellano, significa que San Isidro sólo ha podido abrir las puertas durante 21 de 53 días posibles. «En la temporada 2003-04, calificada de 'mala', habíamos alcanzado a estas alturas un 46,9% de explotación. Los dos años anteriores, inusuales por su bonanza en nieves, estábamos en el 74,5% y 96,2%, respectivamente».
Ni que decir tiene que la escasez de nieve también se traduce en una merma considerable de esquiadores y visitantes respecto a años atrás. Las cifras facilitadas por la Diputación Provincial de León hablan de un total de 27.115 visitantes los que se han acercado durante el presente invierno a San Isidro. Datos que en nada se asemejan a las 145.534 y 187.267 visitas que contabilizó por estas fechas la estación durante los dos ejercicios anteriores.
El 28 de diciembre, el día de los Inocentes, San Isidro recibió el mayor número de esquiadores: 1.858. Otra cantidad ridícula si se echa mano de inventarios pasados: 7 diciembre de 2003 (7.778 esquiadores), 15 de enero de 2005 (5.733) y 10 de diciembre de 2005 (7.088). «Estas cifras tampoco son muy fidedignas. ¿El motivo? Este año sólo hemos dispuesto de una media de 1,9 kilómetros esquiables. En la campaña 2004-05 esta media era de 10,6 kilómetros y un año atrás de 13,4. El caso es que, con escasos dos kilómetros de pistas, es imposible meter más gente», se asegura desde San Isidro.
Será, decíamos, a partir del lunes cuando esta situación, según el INM, dé un giro de 360 grados. Mientras, desde la estaciones invernales ya han adoptado una sentencia: «Que quede claro que ésta no es ni será la peor temporada de los últimos años».
Fuente: El Mundo - La Crónica de León
R. Ortega
En San Isidro y Leitariegos no son ajenos a las predicciones del tiempo («hemos cotejado más de una decena de partes meteorológicos») y ya están preparados para darle la vuelta al cartel de cerrado que cuelga en las instalaciones. «Ojalá se cumplan las previsiones y llegue la nieve y el frío, porque aquí sólo se puede hacer surf... con el agua», aseguran los responsables de San Isidro.
Pero en contra de las teorías del cambio climático, tan de moda en nuestros días, desde San Isidro y Leitariegos se evocan tiempos peores. «Estamos ante un año poco pródigo en nieves, pero ni mucho menos se puede hablar de la peor temporada de los últimos años: son muchas las navidades que hemos pasado en casa. ¿Temporada perdida? Nada de nada. Hasta el 22 de abril hay muchos días para recuperar las pérdidas del puente de la Constitución y de Reyes», coinciden los responsable de ambas estaciones.
Lo que sí revelan los datos estadísticos, caso de San Isidro, es que esta estación pasa por su peor momento de los últimos cuatro años. Así, desde que se estrenó la temporada y hasta el pasado 16 de enero, el porcentaje de días de explotación apenas alcanzó el 40%. Esto, traducido al castellano, significa que San Isidro sólo ha podido abrir las puertas durante 21 de 53 días posibles. «En la temporada 2003-04, calificada de 'mala', habíamos alcanzado a estas alturas un 46,9% de explotación. Los dos años anteriores, inusuales por su bonanza en nieves, estábamos en el 74,5% y 96,2%, respectivamente».
Ni que decir tiene que la escasez de nieve también se traduce en una merma considerable de esquiadores y visitantes respecto a años atrás. Las cifras facilitadas por la Diputación Provincial de León hablan de un total de 27.115 visitantes los que se han acercado durante el presente invierno a San Isidro. Datos que en nada se asemejan a las 145.534 y 187.267 visitas que contabilizó por estas fechas la estación durante los dos ejercicios anteriores.
El 28 de diciembre, el día de los Inocentes, San Isidro recibió el mayor número de esquiadores: 1.858. Otra cantidad ridícula si se echa mano de inventarios pasados: 7 diciembre de 2003 (7.778 esquiadores), 15 de enero de 2005 (5.733) y 10 de diciembre de 2005 (7.088). «Estas cifras tampoco son muy fidedignas. ¿El motivo? Este año sólo hemos dispuesto de una media de 1,9 kilómetros esquiables. En la campaña 2004-05 esta media era de 10,6 kilómetros y un año atrás de 13,4. El caso es que, con escasos dos kilómetros de pistas, es imposible meter más gente», se asegura desde San Isidro.
Será, decíamos, a partir del lunes cuando esta situación, según el INM, dé un giro de 360 grados. Mientras, desde la estaciones invernales ya han adoptado una sentencia: «Que quede claro que ésta no es ni será la peor temporada de los últimos años».
Fuente: El Mundo - La Crónica de León
R. Ortega












